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Funciones de un abogado de inmigración:

          Un abogado de inmigración o de extranjería es un experto en la normativa que afecta al estatus de los ciudadanos extranjeros. Es el profesional adecuado para asesorar sobre la aplicación del Derecho de Extranjería tanto a nivel personal como profesional. El proceso de globalización de la economía ha favorecido el flujo de ciudadanos entre los países, dando lugar a procesos migratorios entre distintos países y regiones motivados por la búsqueda de trabajo. El vínculo entre distintos Estados a nivel personal, profesional e industrial es cada vez mayor y esta situación da lugar a los necesarios trámites burocráticos para que los ciudadanos residan y trabajen de forma legal en cada territorio, algo que depende del ordenamiento jurídico de cada país.

Perfil del especialista en Derecho Migratorio:

 

          Los abogados especialistas en esta materia se encuentran capacitados para:

 

– Realizar investigaciones en temas de migración y asilo, desde un enfoque de derechos humanos y las políticas públicas relacionados a la migración y el asilo (niñez, género, vida familiar, acceso a derechos sociales, participación, políticas de integración, entre otros).

– Desarrollar acciones de monitoreo en el cumplimiento de los estándares internacionales de derechos humanos, en la normativa y políticas públicas locales relacionadas a migración, solicitantes de asilo y refugiados.

-Propiciar reformas legislativas desde una perspectiva de derechos humanos toda vez que conocen en profundidad las normativas y de políticas públicas en materia migratoria y de asilo, y otras que impactan en derechos de migrantes (salud, educación, justicia, etc.).

-Diseño e implementación de políticas públicas sobre migración y asilo con enfoque de derechos humanos.

-Utilización de los mecanismos regionales para avanzar en proyectos conjuntos.

-Uso de herramientas para promover el acceso a la justicia y la protección de derechos de personas migrantes, peticionantes de asilo y refugiadas en los distintos ámbitos: nacional, regional e internacional.

– Conocimiento de los estándares de protección de los sistemas universal e interamericano en materia de derechos de las personas migrantes, peticionantes de asilo y refugiadas.

– Manejo de los nuevos ejes del debate en materia de derechos humanos, migración y asilo a nivel nacional, regional y global.

– Analizar y examinar la utilización de estrategias y herramientas de promoción y defensa de las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas.

– Promover el acceso a la justicia; a los derechos económicos, sociales y culturales, a los derechos políticos y la prohibición de discriminación de las personas migrantes y refugiadas en las sociedades receptoras.

– Fomentar el diálogo interdisciplinario e interinstitucional, y contribuir al logro de acuerdos entre los diferentes actores involucrados en políticas públicas referidas a derechos de las personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas

 Importancia del tema de las migraciones en el mundo:

 

          El tema de las migraciones es uno de los temas más importantes en la agenda política de los estados, ya que abarca muchos aspectos de interés tales como: el intento por detener el creciente flujo de inmigrantes indocumentados a un país; el fenómeno de los trabajadores migrantes, debido a que hoy en dia existen muchísimos trabajadores migrantes que se encuentran en ese país como extranjeros.

 

          Esto nos lleva a hacernos la pregunta ¿Por qué las personas emigran?: Por una parte el tema de la pobreza y la incapacidad para ganar o producir lo necesario para la propia subsistencia o de la familia son las principales razones detrás del movimiento de personas de un Estado a otro en busca de trabajo. Estas razones caracterizan no sólo la migración de estados pobres a ricos; la pobreza alimenta también los movimientos de países en desarrollo hacia otros países donde las perspectivas de trabajo parecen, al menos a distancia, mejores”.

 

          Existen otras razones, que explican la salida al extranjero en busca de trabajo, la guerra, los conflictos civiles, la inseguridad o la persecución derivada de la discriminación por motivos de raza, origen étnico, color, religión, idioma u opiniones políticas son factores que contribuyen todos al flujo de trabajadores migrantes.

 

          Es por ello que la migración se ha convertido en un fenómeno global en el mundo actual e implica a todas las naciones, afecta a millones de seres humanos, entre las personas particularmente mas afectadas se encuentran los migrantes indocumentados, los refugiados, quienes buscan asilo, los desplazados a causa de continuos conflictos violentos en muchas partes del mundo, y las víctimas –en su mayoría mujeres y niños– del crimen del tráfico humano.”

 

          El fenómeno mundial de las migraciones se presenta con diversas características y  alcanza cifras cada vez más crecientes. En este cuadro general es fundamental resaltar los movimientos poblacionales debido a necesidades más o menos apremiantes puede tratarse como ya se ha dicho, de situaciones de guerra, de persecuciones contra individuos causadas por ideas políticas, por motivos de raza, religión o nacionalidad (es el caso de los refugiados), pero también los movimientos poblacionales pueden deberse a razones económicas imperiosas (migrantes económicos), o simplemente a desastres naturales. En todo caso existe en estos fenómenos un denominador común: es claro que estas personas no son turistas.

 

          Las personas desplazadas en el interior de los países, principalmente a causa de la guerra, suman más de 25 millones de personas y el número de aquellas personas que son víctimas del tráfico de seres humanos es igualmente alarmante: cerca de un millón cada año. Actualmente, de acuerdo al informe publicado por el Departamento de los Estados Unidos de Norteamérica, más de 8 millones de menores en el mundo son víctimas de los traficantes de menores. El tráfico de personas con fines de comercio sexual y de trabajo forzado de tipo esclavista parece producir una ganancia anual que fluctúa entre los 7 y los 10 billones de dólares anuales.

Importancia jurídica internacional del tema de las migraciones:

 

          El tema de las migraciones constituye uno de los capítulos más importantes del Derecho Internacional:

 

1) Ante todo porque tal tema se encuentra en los orígenes mismos del Derecho Internacional. Uno de los fundadores del mismo es Francisco de Vitoria OP (1483-1546), autor de trece diferentes Relecciones, en dos de ellas establece las bases del naciente Derecho Internacional: la Relección “de Indiis prior” (o “De Indis recenter invenitur”) y aquella otra “De Indis posterior” (o “De iure belli”): en la primera, analiza los títulos legítimos que los conquistadores podrían haber dado para justificar la conquista de los territorios americanos por ellos descubiertos; estructura su argumentación partiendo de un texto del Evangelio de San Mateo –en el cual se transcriben las palabras de Jesús al despedirse de sus apóstoles en el momento de la ascensión: “Id y enseñad a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”–  En la segunda se analiza lo relativo a la guerra, aplicación práctica de los títulos previamente analizados y estructura su argumentación de la Suma Teológica de Sto. Tomás de Aquino, en el cual éste se pregunta “Si es lícito bautizar a los hijos de los infieles contra la voluntad de sus padres”.

 

          Con ocasión de esta interrogante  Vitoria examina la cuestión del derecho que los españoles hubiesen podido tener a la posesión de las tierras recientemente descubiertas en el nuevo continente y de los títulos legítimos que podrán justificar la presencia de los españoles en tierras americanas y de ellos el derecho natural de sociedad y comunicación ( ius naturalis societatis et communicationis ), por el cual los españoles habrían podido llegar a estas tierras, vivir en ellas y comerciar con los naturales.

 

          Tal es el fundamento de la libertad de movimiento, de la libertad de circulación, de la libertad de los mares y de la libertad de comercio, libertad que el hombre tiene “para dirigirse y recorrer las regiones que quisiere”. Hasta aquí el pensamiento de Vitoria, “que dio de lleno en el blanco al postular este derecho [de sociedad natural y comunicación] como la razón y fundamento del nuevo derecho de gentes. Lo cierto es que el Derecho Internacional nace con esta afirmación que establece el derecho que tiene todo ser humano a emigrar, a trasladarse a las diversas regiones del orbe, a salir de su país y a regresar a él, a comerciar con los otros hombres:  Ius peregrinandi, degendi et negotiandi.

 

2) El derecho a emigrar, el ius peregrinandi, el derecho de libre circulación, se encuentra consagrado en diversos instrumentos internacionales no convencionales y convencionales producidos durante el siglo XX. Aparece lógicamente en el conjunto de los derechos humanos fundamentales, son interesantes en especial dos instrumentos, uno universal y otro regional:

 

          Ante todo la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, cuyo artículo 13 se compone de dos párrafos. Artículo 13.1 Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 13.2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio y a regresar a su país. Derecho de la persona a permanecer, a circular, a salir y a regresar a su país. Es interesante observar que este artículo es seguido por aquel otro que establece que “en caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo y a disfrutar de él en cualquier país”.

 

          El segundo texto positivo,  de carácter regional, se encuentra en el artículo 22 de la Convención Americana de Derechos Humanos de 1969 o Pacto de San José: “Derecho de Circulación y de Residencia”. Se compone de nueve apartados, importantes tanto para el Derecho de Circulación (Migración) como para el Derecho de Refugiados:

  1. Toda persona que se halle legalmente en el territorio de un Estado tiene derecho a circular por el mismo y a residir en él con sujeción a las disposiciones legales.
  2. Toda persona tiene derecho a salir libremente de cualquier país, inclusive del propio.
  3. El ejercicio de los derechos anteriores no puede ser restringido sino en virtud de una ley, en la medida indispensable en una sociedad democrática, para prevenir infracciones penales o para proteger la seguridad nacional, la seguridad o el orden público, la moral o la salud públicaso los derechos y libertades de los demás.
  4. El ejercicio de los derechos reconocidos en el inciso 1, pueden ser restringidos por la ley, en zonas determinadas por razones de interés público.
  5. Nadie puede ser expulsado del territorio del Estado del cual es nacional, ni ser privado del derecho a ingresar en el mismo.
  6. El extranjero que se halle legalmente en el territorio de un Estado Parte en la presente Convención, solo podrá ser expulsado de él en cumplimiento de una decisión adoptada conforme a la ley.
  7. Toda persona tiene el derecho de buscar y recibir asilo en territorio extranjero en caso de persecución por delitos políticos o comunes conexos con los políticos y de acuerdo con la legislación de cada estado o los convenios internacionales.
  8. En ningún caso el extranjero puede ser expulsado o devuelto a otro país, sea o no de origen, donde su derecho a la vida o a la libertad personal está en riesgo de violación a causa de raza, nacionalidad, religión, condición social o de sus opiniones políticas.
  9. Es prohibida la expulsión colectiva de extranjeros.

 

3) El Derecho Internacional contemporáneo ha procurado dar respuesta, a nivel internacional, al complejo fenómeno de las migraciones forzadas. Algunas de las vías tomadas son:

 

– Al hablar de los refugiados ya nos hemos referido a la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados y al Protocolo de 1967. Vale la pena recordar el desarrollo habido en América Latina gracias a la Declaración de Cartagena de 1984, la cual se inspiró en la Convención de 1969 de la Organización de la Unidad Africana (OUA) relativa a la situación específica de los refugiados en ese continente.

 

– El tema de los migrantes económicos es tratado por la Convención sobre la Protección de los Trabajadores Migrantes y sus Familiares. Adoptada esta Convención en Diciembre de 1990, entró en vigor el 1 de Julio de 2003 y ha sido ratificada por 21 países: Azerbaiján, Belice, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Cabo Verde, Colombia, Ecuador, Egipto, el Salvador, Ghana, Guatemala, Guinea, México, Marruecos, Filipinas, Senegal, Sycheles, Sri Lanka, Tajikistán, Uganda y Uruguay. Esta Convención crea un Comité para la Protección de los Derechos de los Trabajadores, una función importante de esta Convención es crear para los Estados Partes la obligación de establecer políticas relativas a la migración, el intercambio de información con otros Estados Partes y la disposición para informar a empleadores, trabajadores y sus organizaciones acerca de las políticas, leyes y regulaciones sobre la materia migratoria.

 

          No debe olvidarse que las Naciones Unidas han nombrado también una Relatora sobre los Derechos Humanos de los Migrantes. Para remediar el flagelo representado por el tráfico de seres humanos, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos adoptó en 2002 los Principios y Guías de Acción con relación a los Derechos Humanos y al Tráfico de Seres Humanos. Son dos las ideas principales que estructuran estos Principios y Guías:

 

  1. a) la afirmación que los derechos humanos de las víctimas del tráfico de seres humanos deben ser el centro de todos los esfuerzos de prevención y lucha contra ese hecho, al igual que del esfuerzo por proteger, asistir y ayudar a recuperarse a las víctimas
  2. b) los Estados tienen la obligación conforme al Derecho Internacional de actuar con debida diligencia para prevenir el tráfico de seres humanos, investigar y perseguir a los traficantes y asistir a las víctimas.

 

          Además de estos Principios y Guías de Acción, las Naciones Unidas han adoptado la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional y que ha recibido la firma de 147 Estados y la ratificación de 53. Esta Convención ha sido complementada por el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños, Protocolo llamado de Palermo. Este Protocolo define la trata de personas como “la captación, el transporte, la acogida o la recepción de personas recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esta explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud y las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.” El Protocolo da normas  para la protección de las víctimas de la trata de personas y establece medidas de prevención, cooperación y otras medidas así como una Cláusula de salvaguardia que sirve para preservar el derecho a solicitar asilo y los derechos de los refugiados,.

 

4) El ius peregrinandi ha estado también presente en las estructuras internacionales creadas por el Derecho Internacional para supervisar y hacer efectivos los Derechos Humanos reconocidos a nivel universal y regional. El sistema americano a través de la Comisión Interamericana y de la Corte Interamericana de Derechos Humanos han sido muy activas en esta materia.

 

          En el año 2020 la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos señalaba que, la principal causa del constante flujo migratorio en nuestro hemisferio se debe a la pobreza y exclusión del desarrollo económico en que se encuentran sumergidos amplios sectores de nuestra sociedad. Y añade: “No solamente factores económicos han incidido en el movimiento masivo de personas en nuestro hemisferio, las guerras civiles y persecuciones por factores políticos que han afectado a amplios sectores de nuestra sociedad han contribuido a esto, además de los desastres por causas naturales. En este campo, el problema migratorio roza con un cuerpo de doctrina y obligaciones estatales bien establecido en el Derecho Internacional como es el derecho de los refugiados y del asilo.”

Algunas notas del Derecho Internacional de los Migrantes:

 

          El Derecho Internacional de los Migrantes es uno de los capítulos de aplicación del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, todos los migrantes como seres humanos poseen un conjunto de derechos humanos fundamentales, universales e irrenunciables, estos derechos humanos básicos son expresión de su dignidad personal y los Estados no los conceden graciosamente sino los reconocen y les deben protección.

 

          El tema de las migraciones está fundado en el principio de la libertad de circulación y residencia. Pero este principio debe conjugarse con otros dos de igual importancia: el principio del destino universal de los bienes creados y aquel otro relativo a la importancia prioritaria que debe tener el bien común en cualquier sociedad. Estas tres realidades deben ser tomadas en consideración por la autoridad política para que, de una manera justa y prudente, establezca una política migratoria que debe ser respuesta justa a una situación histórica concreta. El bien común representa un término análogo, que debe encontrar realización en la sociedad política constituida como Estado, al igual que en la sociedad internacional, los diferentes Estados deben estar animados en la realidad concreta por una voluntad eficaz de cooperación y solidaridad, en el respeto de la independencia de los otros Estados y en una necesaria subsidiaridad.

 

          El Derecho Internacional debe tomar en consideración que existen cuestiones que conciernen a la comunidad humana en su integridad y que por ello requieren ser abordadas y resueltas a través de una acción internacional debidamente coordenada. Algunos ejemplos de estas cuestiones son aquellas de la promoción de la paz y del desarrollo, los derechos humanos y la solución de los conflictos armados, la protección de los migrantes, de los refugiados y de las minorías étnicas, la salvaguarda del medio ambiente, la batalla contra enfermedades terribles, la lucha contra los traficantes de seres humanos, de droga, de armas y contra la corrupción política y económica. Todo ello debe constituir  aquellos valores que fundan el mismo Derecho Internacional, entre ellos ocupa lugar privilegiado la persona humana y los derechos inalienables que son expresión de su dignidad. De este modo el derecho, arte y ciencia de lo justo, y en especial el Derecho Internacional, debe tener como centro de apoyo y realización práctica la protección del ser humano y de sus derechos fundamentales.

 

          El Derecho Internacional de los Derechos Humanos debe hacer frente a aquellos problemas concretos planteados por la realidad histórica y que requieren ser resueltos conforme a la justicia, es necesario constar que tales problemas están permeados por el carácter temporal y evolutivo propios de la persona humana.

 

          Al hablar de la protección de los derechos humanos en el Derecho Internacional, aparece con claridad que los sujetos de tal desarrollo jurídico no son sólo los Estados, sino los mismos seres humanos concretos y que aparecen en tal relación jurídica. En el caso de las personas envueltas en movimientos migratorios forzados se debe insistir en la importancia que posee el principio de non-refoulement (sobre todo en el caso de los refugiados), al igual que el principio de no-discriminación (sobre todo en el caso de los migrantes económicos) La Corte Interamericana ha destacado el hecho de que estos principios forman parte del Derecho Internacional General que gozan del carácter de jus cogens y obligan por ello a todos los Estados, independientemente de que un Estado sea o no parte de determinado tratado internacional. Por ello estos principios, de naturaleza imperativa, generan obligaciones erga omnes de protección que valen para todos los Estados y generan efectos con respecto a terceros, inclusive particulares.

El derecho internacional ante el fenómeno migratorio:

 

          La inserción del fenómeno migratorio y los conflictos que ello origina en los Estados y en el migrante responden a las expectativas del Derecho de Interés Público, en primer lugar el trato al extranjero en paralelo a la igualdad de trato entre nacionales y extranjeros conforma el escalón de acceso a la cuestión migratoria. En segundo lugar, por constituir el derecho migratorio un derecho de acceso a la justicia en caso de ser denegado y por ende, materia litigiosa; empero, el acceso a la justicia de un extranjero que pretende ingresar precisamente en un país diferente al de su nacionalidad de origen, se expone en la gran mayoría de los casos a restricciones emanadas de leyes nacionales. En algunos supuestos dichas normas operan con coherencia y mesura, en otros desbordan el respetuoso y debido trato.

 

          Desde antaño el hombre fue en búsqueda de mejores condiciones de vida o bien se manifestó huyendo de persecuciones y flagelos. La distinción entre población originaria y foránea tampoco es novedosa pero la evolución sobre todo de las políticas públicas, han conducido a crear mecanismos más o menos permisivos hacia el fenómeno migratorio.

 

          Pero sucede que los Estados oponen resistencia a formular en común aunque no fuere uniformemente, las cuestiones migratorias. No es esto extraño, tiene razones  pues cada país reconoce intereses propios y así habrá lamentablemente países que abren sus  fronteras a fin de facilitar el ingreso de comunidad migrante, obedeciendo a su necesidad de obtener mano de obra a bajo costo y que en la gran mayoría de los casos, dichas tareas no son apetecidas como fuente de trabajo por nacionales residentes en el Estado receptor. Y es así también como países de escasos recursos e imposibilitados de generarlos, abren sus puertas a grupos empresariales extranjeros lo que también  origina la satisfacción de necesidades y a su vez, la postergación de la creación propia. Por otra parte, la interculturalidad constituye otro factor de peso importante.

 

          Todo Estado reglamenta el tema migratorio a través de leyes materiales de aplicación inmediata o necesaria, las mismas tienden a proteger personas y bienes que se encuentran dentro de su ámbito de aplicación, son precisamente y ante todo, leyes nacionales y de estricta aplicación dentro de los espacios que delimitan su territorio. La regla básica en el tema es que las cuestiones de nacionalidad caen dentro de la competencia interna de cada Estado, de manera que cada uno tiene el poder para elegir  los criterios determinantes de la misma tanto para su adquisición, pérdida y recuperación. La problemática no concluye con la creación de ésta especie normativa que de por sí requiere ser mutable conforme los tiempos históricos lo exijan; ocurre quedado a la circunstancia fáctica del flujo poblacional que expone el traslado desde un país nativo hacia otro extranjero, el carácter de internacional.

 

          Otra aspecto del tema es la denominada crisis de los refugiados, ha implicado el traslado de centenares de personas desde zonas de conflicto tales como Siria, Iraq, Afganistán y Libia sobre todo hacia la Unión Europea. Si bien el régimen jurídico de los refugiados y de los asilados inviste suficiente especificidad con normativa propia y organismos tutelares internacionales, la situación de hecho redunda en la categoría de libre circulación de personas y el cuestionamiento de su extensión como derecho, vale decir sus limitaciones, que se presuponen basadas en una posición humanitaria y también de respeto hacia los derechos de la ciudadanía estable.

 

          La problemática migratoria no es preocupación de un solo país muy por el  contrario lo es de todos. Se cuenta con organismos internacionales como la OIM, que en sus diversas regiones se aboca a la difusión del tema y a la presentación de proyectos destinados a una mejor gestión.Desde ésta arista, se observa el crecimiento aún no consolidado de una rama destinada a un Derecho Internacional de las Migraciones en el entorno del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Debe considerarse que la prueba de la condición de extranjero corre por cuenta de quien la invoca y mientras la misma ofrece condiciones suficientes, el migrante es también un sujeto de derecho para el país que lo albergue.

 

          En América Latina coexisten normas de Derecho Internacional Público, normas regionales, legislaciones internas y prácticas que han tratado de responder a diversos desafíos, en contextos históricos diferentes y en etapas distintas del desarrollo del estatuto jurídico internacional de los refugiados habiendo sido satisfactorio su crecimiento y consolidación.

 

          Desde la perspectiva jurídica internacional y aún admitiendo que los Estados gozan de amplias facultades para conformar el estatuto de la nacionalidad, siempre acatando las disposiciones constitucionales, los tratados tienden a restringir o condicionar la fuerte discrecionalidad estatal en pos de ordenar el sistema de reconocimiento de la nacionalidad, el acceso y la salida del respectivo territorio, la concesión de residencia temporaria o definitiva o bien las causales para su restricción. Pero por otra parte, el migrante es una persona humana dispuesta a entablar relaciones de derecho privado en un plano de igualdad, que frecuentemente ingresa con su grupo familiar y que ha de desarrollar su vida en el país de recepción. Puede celebrar un contrato, puede contraer matrimonio, establecer una relación laboral y demás vinculaciones. Es así como sobreviene el intercambio de diferentes culturas jurídicas y la aparición de casos contenedores de elementos extranjeros.

 

          Los aspectos sociológicos son de considerable peso, situaciones fácticas diversas, exponen el ingreso de un migrante sin su grupo familiar quien consigue radicarse e insertarse en la nueva sociedad pero con el añadido lamentable de olvidar a su anterior familia, siendo entonces demandado desde el extranjero por cobro de alimentos para sus hijos, por ejemplo; o bien, el grupo familiar ha ingresado en pleno, se radican y luego sobrevienen las desavenencias y tras ello, el desmembramiento de la comunidad y el retorno de una parte del grupo al país de donde emigraron.  Como es también frecuente y lamentable la casuística de sustracción parental de hijos.

El migrante:

          Tradicionalmente se denomina migrante a la persona que abandona su país de origen para establecerse en otro sin ánimo de retorno. Sencillamente, el simple traslado de un país a otro no es suficiente; el inmigrante debe tener si no la intención formal de no retornar a su patria, por lo menos el ánimo indeciso que podrá convertirse en radicación definitiva.

 

          La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) lo define como cualquier persona que se desplaza, o se ha desplazado, a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia independientemente de: 1) su situación jurídica; 2) el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento; 3) las causas del desplazamiento; o 4) la duración de su estancia.

          La migración humana se refiere a los procesos de migración de los seres humanos, forzada o voluntaria, consistente en el cambio permanente o semipermanente de la ciudad, región o país de residencia. Si bien la actual migración suele ser un acto individual o limitado a pequeños grupos, habitualmente forma parte de desplazamientos masivos de población llamados corrientes migratorias.

 

          Las grandes migraciones humanas están relacionadas con fenómenos como el hambre, el desempleo, las guerras, las persecuciones políticas, étnicas religiosas, los cambios y catástrofes climáticas, la trata de personas, la decadencia o auge de ciertas regiones, etc. Más recientemente ha aparecido la migración por causas turísticas.

          En la actual etapa de globalización, la alta movilidad de los capitales y los avances en los medios de transporte, trabajo y comunicación, han impulsado los procesos migratorios. A la vez y paradójicamente, las políticas migratorias restrictivas y las manifestaciones de xenofobia, unidas a la documentación masiva de la identidad de las personas y los medios tecnológicos de control de las fronteras, han buscado limitar los procesos migratorios, dando origen al fenómeno social de las llamadas “personas ilegales”, o «sin papeles».

          A partir de la consolidación de los estados nacionales (inicios de la Edad Moderna) se distinguen las migraciones internas de las migraciones internacionales. Las migraciones internas han estado y siguen estando vinculadas a los procesos de mecanización agrícola y el consiguiente desplazamiento de la población campesina hacia las ciudades, originando el fenómeno de la urbanización. Las migraciones internacionales plantean retos que Naciones Unidas insta a solucionar en el marco de los derechos humanos, la igualdad y la sostenibilidad. La búsqueda de mejores condiciones de vida y de trabajo, el mercado mundial del trabajo, las desigualdades económicas, sociales y demográficas persistentes, las violaciones de los derechos humanos, los cambios ambientales así como los conflictos y la violencia son impulsores de la migración.

Emigración e inmigración:

Los procesos migratorios internacionales modernos, implican dos momentos principales:

  • Emigración es la salida de personas de un país, lugar o región, para establecerse en otro país, lugar o región. La emigración implica una estimación negativa del nivel de vida de una persona y de su entorno familiar y una percepción de que al establecerse en otra parte aumentarán sus perspectivas económicas, sociales o de otro tipo o, por lo menos, de que sus esperanzas de una vida mejor se harán efectivas en el futuro.
  • Inmigración es la llegada a un país o lugar de personas procedentes de otro país o lugar. La totalidad del proceso migratorio involucra también el derecho y el deseo de las personas de vivir en su tierra originaria, de volver libremente a la misma, de preservar sus culturas y de reunificar a sus familias.

Historia:

          La migración de los seres humanos es un fenómeno mundial y está presente en todas las épocas de la historia y en todas partes de nuestro planeta. La historia y la prehistoria de la humanidad hace referencia a los grandes movimientos culturales, económicos, geográficos y políticos que dieron origen a desplazamientos en masa de la población, tanto espontáneos como forzados.

  • Las migraciones humanas prehistóricas del paleolítico, constituyeron el primer proceso efectivo en la expansión de la humanidad hace más de 60.000 años, tomando en cuenta las diversas hipótesis del origen de los humanos modernos.
  • En América, a partir del ingreso de los primeros seres humanos, se produjeron amplias migraciones que poblaron todas las regiones del continente. Aunque parezca paradójico, el poblamiento inicial de América atravesando el estrecho de Bering, no se realizó durante un período interglacial, cuando se registraban temperaturas más cálidas y apropiadas para las grandes migraciones, sino durante la última glaciación, ya que la acumulación de hielo en los continentes hizo disminuir el nivel del mar, creando un puente natural entre Asia y América y aprovechando la existencia de un corredor natural libre de hielos entre el glaciar laurentiano (llamado así por el río San Lorenzo) y el glaciar existente sobre las montañas occidentales de América del Norte
  • La revolución neolítica de África-Eurasia de hace unos 9000 años y que consistió básicamente en el desarrollo de la agricultura intensiva bajo riego, trajo consigo un desplazamiento enorme de las poblaciones, en el que millones de personas abandonaron su modo de vida nómada para hacerse sedentarios.
  • La revolución neolítica americana de hace unos 7000 años impulsó grandes migraciones diferenciadas hacia Centroamérica, las áreas andinas sudamericanas y las amplias planicies orientales.
  • En el Oriente Medio y en el Mediterráneo oriental (Mesopotamia, Egipto, Persia, Media, Grecia, Macedonia, Fenicia) y en el Mediterráneo occidental (Cartago y Roma) la formación de los primeros imperios trajo consigo grandes desplazamientos de pobladores y soldados, que se encargaron de ocupar, tanto libremente como por la fuerza, nuevas tierras.
  • En América, la formación de los imperios andinos y centroamericanos, impulsaron movimientos poblacionales en la región del océano Pacífico, provenientes del norte y del sur del continente, que difundieron descubrimientos como el del maíz. En el área del océano Atlántico el poblamiento fue influido por las grandes migraciones de la civilización no urbana tupí-guaraní.
  • El período de las grandes migraciones sirvió para que muchos pueblos indoeuropeos se establecieran a ambos lados de los antiguos limes (límites) del Imperio romano.
  • En Europa, el feudalismo tuvo un efecto dual en cuanto se refiere a las migraciones de población: por una parte fijó a los campesinos al suelo, es decir, a la tierra y aldeas de los distintos feudos. Por la otra, aunque redujo el comercio, aumentó enormemente las guerras de conquista entre los feudos existentes, lo cual dio origen a verdaderas invasiones y desplazamientos masivos de la población, que fueron creciendo con el aumento y transformación de algunos feudos en los Estados Nacionales a fines de la Edad Media lo que, a su vez, determinó la decadencia definitiva del sistema feudal.
  • En la Baja Edad Media se desarrollaron las redes de las ciudades estado, como la Liga Hanseática en el noroeste europeo y las ciudades surgidas a ambos lados de los pasos a través de los Alpes y en las ciudades del Norte de Italia, con el predominio de Venecia, que llegó a ser la mayor ciudad de Europa gracias al desarrollo del comercio. Estas ciudades crecieron enormemente por el desarrollo del comercio y dieron lugar a grandes desplazamientos o migraciones entre el mundo rural y dichas ciudades, así como el surgimiento de otras aldeas transformadas en burgos dedicados a la manufactura artesanal que alimentaba ese comercio.
  • Los comienzos de la Edad Moderna marcan el inicio de los viajes de descubrimiento, la formación de Imperios de ultramar, la colonización de otros continentes y países por parte, principalmente, de los países europeos. El desarrollo de la navegación dio lugar a unos desplazamientos masivos de millones de personas que, al mismo tiempo que dieron origen a una verdadera despoblación en muchos países europeos, sirvieron para fundar y poblar muchos países nuevos, sobre todo en América. La ocupación progresiva de la América del Norte por parte de los españoles, franceses e ingleses (en este orden) se hizo más intensa con el descubrimiento de oro y plata en el Oeste del territorio en 1848, pero esta ocupación, sobre todo en el siglo XIX, tuvo caracteres muy distintos a la expansión colonial en Hispanoamérica durante la época colonial.
  • Relacionado con la ocupación colonial de América, en los siglos XVII y XVIII, varias monarquías europeas impulsaron el secuestro y la migración forzada de millones de personas africanas hacia el continente americano, para ser utilizadas como esclavos.
  • El desarrollo de la Revolución Industrial dio origen al mayor proceso migratorio de toda la historia, el llamado éxodo rural, que involucró a miles de millones de campesinos en todo el mundo que fueron dando origen, a su vez, al crecimiento descontrolado y excesivo de ciudades enormes.
  • La Gran Emigración europea (1800-1950). Relacionado con el éxodo rural desde comienzos del siglo XIX y durante casi un siglo y medio, millones de europeos pobres emigraron principalmente hacia América y Australia. Simultáneamente, América recibió grandes cantidades de inmigrantes provenientes del Medio Oriente. En Japón, durante el período Meiji, se produjo un fuerte proceso de tecnificación que trajo excedente de mano de obra, y emigraciones a distantes países cómo Estados Unidos, Brasil, Argentina, Perú, entre otros.
  • A partir de 1950 en adelante se ha venido desarrollando un proceso emigratorio de dimensiones incalculables en los países del tercer mundo, especialmente en los más poblados. También relacionado con el éxodo rural, que en el tercer mundo comenzó después que en Europa, millones de personas de los países no desarrollados iniciaron un proceso de migraciones hacia Estados Unidos, Europa, Canadá, Japón y Australia, principalmente. Y la dimensión interna de esta gran emigración siempre ha sido mucho mayor que la internacional, lo que está avalado por el hecho notorio de que las grandes ciudades más pobladas del mundo actual han surgido, precisamente, en países del tercer mundo (Shanghái, Bombai, México).
  • Durante los años transcurridos del siglo XXI, se han agudizado los problemas de toda índole en el Medio Oriente, principalmente, problemas políticos, religiosos, terrorismo, guerras, crisis económicas que explotaron en proporciones nunca antes vistas en 2015, cuando se produjo la llamada crisis migratoria en Europa y que ha continuado sin que se vislumbre ninguna solución efectiva que, necesariamente, tiene que tener carácter global, o por lo menos, europeo.
  • Venezuela se suma a los paises que ha experimentado en los últimos años al gran éxodo masivo de jovenes profesionales, debido a las políticas totalitaristas y nefastas de los gobiernos de Hugo Rafael Chavez Frias y Nicolas Maduro, que han traido no solo pobreza a la nación, sino falta de oportunidades de empleo, sueldos miserables y persecuciones políticas, lo que ha obligado a gran cantidad de jóvenes y adultos a emigrar en busqueda de mejores condiciones de vida.

Tipos de migraciones:

Según el tiempo:

  • Migración temporal: cuando el migrante va a estar en el lugar de destino por un periodo de tiempo y después regresa a su lugar de origen.
  • Migración permanente: cuando el migrante va a estar en el lugar de destino de manera permanente o de por vida.

Según su carácter:

  • Migración forzada: cuando el migrante parte de su lugar de residencia por situaciones que amenazan su vida o en contra de su voluntad. Por ejemplo, un conflicto armado o los desastres naturales.
  • Migración voluntaria: cuando el migrante parte de su lugar de residencia por voluntad propia en busca de una mejor calidad de vida.

Según su destino:

  • Migración interna: cuando el lugar de destino del migrante es dentro del mismo país, es decir, se traslada a otra región o lugar.
  • Migración internacional: cuando el lugar de destino del migrante es otro país diferente.

          Las migraciones se pueden considerar según el lugar de procedencia y según la duración del proceso migratorio. Si hay cruce de fronteras entre dos países, la migración se denomina externa o internacional e interna o nacional en caso contrario. Las migraciones pueden considerarse como emigración desde el punto de vista del lugar de salida y como inmigración en el lugar de llegada. Se denomina balanza migratoria o saldo migratorio a la diferencia entre emigración e inmigración. Así, el saldo migratorio podrá ser positivo cuando la inmigración es mayor que la emigración y negativo en caso contrario. En algunos textos se denomina emigración neta al saldo migratorio negativo e inmigración neta al saldo migratorio positivo. El empleo de estas últimas denominaciones se hace para evitar la confusión entre el significado cuantitativo del término positivo (más habitantes) y el significado cualitativo de dicha palabra (mejor). Podemos decir, en sentido inverso, la misma idea con respecto al saldo migratorio negativo.

          Los habitantes de algunas comunidades latinoamericanas (especialmente de México) trabajan en los Estados Unidos y regresan anualmente a sus poblaciones de origen al vencerse su contrato. A esto se le llama migración cíclica, porque realizan el mismo desplazamiento de manera regular y constante. Muchos de ellos migran a los Estados Unidos por la vía ilegal, pagando los servicios de «polleros» o «coyotes» (traficantes de personas) y viajando en condiciones en las que ponen en alto riesgo su vida.

Causas de las migraciones:

          Las principales causas de las migraciones son:

          Causas políticas-

          Por persecución y venganza política abandonan un país para residenciarse en otro o, al menos, intentan abandonarlo, aunque a menudo pueden llegar inclusive a perder la vida cuando se trata de regímenes totalitarios. Cuando las personas emigran por persecuciones políticas en su propio país, se habla de exiliados políticos.

          Causas culturales-

          La base cultural de una población determinada es un factor muy importante a la hora de decidir a qué país o lugar se va a emigrar. La cultura (religión, idioma, tradiciones, costumbres, etc.) tiene mucho peso en la decisión de quedarse en un país o emigrar de este. Las posibilidades educativas son muy importantes a la hora de decidir las migraciones de un lugar a otro.

          Causas socioeconómicas-

          Existe una relación directa entre desarrollo socioeconómico e inmigración y, por ende, entre subdesarrollo y emigración. La mayor parte de los que emigran lo hacen por motivos económicos, huyendo de la pobreza, buscando acceso al trabajo, un mejor nivel de vida, mejores condiciones de trabajo y remuneración, o en casos más críticos, por cuestiones de supervivencia. La situación de hambre y miseria en muchos países subdesarrollados obliga a muchos emigrantes a arriesgar su vida, con tal de salir de su situación.

           Causas familiares-

          Los vínculos familiares, así como la disolución de los mismos, también resultan factores importantes en la decisión de emigrar. La desintegración familiar, en muchos casos, puede dar origen a la migración infantil:

           Migración infantil. En el mundo actual no solo existe la migración de adultos, también existe la de menores de edad. Las principales causas de este hecho son:

  • El tener familiares que ya han migrado.
  • El deseo de los padres de querer tener mejor nivel económico para la familia (la mayoría solo viven con la madre, que a menudo suele tener varios hijos).
  • La búsqueda de una vida mejor por parte de sus padres o familiares a cargo (económicamente).
          Causas bélicas y otros conflictos internacionales-

 

          Constituyen una verdadera fuente de migraciones forzadas, que han dado origen a desplazamientos masivos de la población, huyendo del exterminio o de la persecución del país o ejército vencedor. La Segunda Guerra Mundial en Europa (y también en Asia), así como guerras posteriores en África (Biafra, Uganda, Somalia, Sudán, etc.) y en otras partes del mundo, han dado origen a enormes desplazamientos de la población.

           Catástrofes generalizadas-

          Los efectos de grandes terremotos, inundaciones, sequías prolongadas, ciclones, tsunamis, epidemias y otras catástrofes tanto naturales como sociales. han ocasionado grandes desplazamientos de seres humanos durante todas las épocas, pero se han venido agravando en los últimos tiempos por el crecimiento de la población y la ocupación de áreas de mayor riesgo de ocurrencia de esas catástrofes. Este panorama hace que sea muy difícil discriminar entre las causas de las migraciones debidas a catástrofes naturales de las de otro tipo. Un terremoto de escasa intensidad, por ejemplo, puede ser muy destructivo en áreas subdesarrolladas con viviendas precarias y sin una organización social y económica importante; mientras que en otros países más desarrollados y culturalmente más avanzados, otro terremoto de la misma intensidad puede no tener casi ninguna consecuencia negativa en materia de la infraestructura del país y de la pérdida de vidas.

Efectos  en los países de destino-

          Tradicionalmente, los estudios sobre los efectos de la migración en los países receptores se han centrado en sus efectos negativos. Este tratamiento está plagado de muchos prejuicios, esgrimiendo comentarios sobre la inmigración como causante del aumento del desempleo, caída de los salarios, disputa de los servicios sociales, deprimir los precios de bienes muebles e inmuebles en sus lugares de residencia e infestar de plagas y enfermedades su entorno, como también el de generar violencia y delincuencia.

          Otro de los argumentos respecto a los efectos negativos es que los migrantes y sus familias demandan beneficios de la seguridad social como salud y educación, con lo cual elevan los costos de la seguridad social e impactan en la calidad de los servicios.

          La migración, en los países receptores, contribuye a minorar los efectos negativos de los ciclos económicos. El flujo de emigrantes aumenta en tiempos de expansión y decrece en tiempos de recesión. En los ciclos expansivos, contribuye al desarrollo económico del país al tiempo que reduce las tensiones que se dan en estos ciclos. Al sumarse a la oferta laboral tiende a evitar sobrecostos laborales que repercutirían en la inflación de precios, comprometiendo los logros del ciclo. En tanto que en el ciclo de recesión, son los emigrantes los más vulnerables, en casos viéndose obligados a regresar a sus países, influyendo favorablemente en las tasas de desempleo.

          “Los inmigrantes suponen una fuerza laboral en la que el país que los recibe no ha tenido que invertir, viniendo en edad de incorporarse al mercado laboral, con menores costos sociales que los nativos ya que, en parte, pasado un tiempo retornan a su país antes de acabar su edad laboral. Los inmigrantes, lejos de suponer un costo para los servicios sociales, con el paso del tiempo se vuelven contribuyentes netos, ya que son más jóvenes que la población nativa”.

          “Como resultado de los efectos económicos positivos que la inmigración puede tener en los lugares de destino tales como un impacto favorable en rejuvenecer a la fuerza laboral, en mejorar las finanzas de los sistemas de seguridad social, en facilitar el quehacer de la política económica, en aumentar en el consumo, y en favorecer la generación de empleos, entre otros; la inmigración puede impactar positivamente en el crecimiento económico del país receptor”.

Servicio de Estudios Económicos del Grupo BBVA

Enfoques migratorios:

Hay enfoques que acentúan los llamados factores de expulsión (push factors en la terminología académica) que empujan a los migrantes a dejar sus respectivas regiones o países (guerras, dificultades económicas, persecuciones religiosas, desastres ambientales, etc.). Por otra parte, están los enfoques que acentúan los factores de atracción (pull factors) que llaman a los migrantes hacia determinadas regiones o países (mejores salarios, democracia, paz, acceso a la tierra y condiciones favorables de vida en general, en especial, al acceso a las viviendas urbanas con su dotación de servicios.

          Enfoques migratorios según el nivel de análisis-

          Otra forma de agrupar los diversos enfoques es prestando atención al nivel del análisis ofrecido. Así por ejemplo, tenemos análisis que enfocan los aspectos agregados o estructurales (niveles comparativos de desarrollo, estándares de vida, condiciones demográficas, grandes cambios socioculturales, las tecnologías de la comunicación y el transporte, etc.) y que por ello pueden ser llamadas enfoque macro. Estas fueron las primeras teorías sobre el fenómeno migratorio, sin embargo, la decisión de migrar no involucra a todos los que se ven afectados por los mismos factores macro, existen otros enfoques que han tratado de entender la decisión misma de migrar a un nivel individual o del entorno humano. Estamos por tanto frente a enfoques que pueden ser llamados micro u orientados a entender el por qué de la decisión particular de migrar.

          Durante las últimas décadas se ha venido poniendo mayor interés en el nivel intermedio, o mediador entre las condiciones estructurales y las decisiones individuales, denominados meso. Se trata de entender fundamentalmente las redes sociales y las organizaciones e instituciones concretas que posibilitan la migración. Las redes o cadenas migratorias han sido, en especial, un foco de gran interés dentro de esta perspectiva meso.

          Enfoques migratorios a nivel macro-

          Este enfoque demográfico pone acento sobre las disparidades en cuanto al desarrollo poblacional entre diversas regiones y países. Da una visión general sobre la existencia de un potencial o de una demanda migratoria. Esto se relaciona con la relación entre la tasa de natalidad y de mortalidad que explican la gran expansión demográfica de los últimos dos siglos. En este sentido, las sociedades europeas han entrado en una fase pos transición demográfica, en que esta tiende incluso a revertirse en el sentido de que la tasa de mortalidad supera a la de natalidad, generando por ello un decrecimiento poblacional. El contraste más palpable con esta situación la encontramos en el continente africano, donde el diferencial entre natalidad y mortalidad es, a pesar de las altas tasas de mortalidad, muy grande, dando origen a un extraordinario incremento poblacional.

          Un enfoque sociológico a nivel macro es aquel que acostumbra llamarse paradigma de la modernización, que asocia las migraciones con procesos de cambio socioculturales que predisponen a aumentar la movilidad humana. Se pasaría así de una situación de mayor sedentariedad y fuerte adscripción al entorno local, propia de una sociedad tradicional, a una situación de alta movilidad y adscripciones difusas a distintos niveles, propia de una sociedad moderna. Estos cambios potenciarían primero las migraciones internas y, en particular, el proceso de urbanización, para luego pasar a una fase de migraciones de más largo alcance incluyendo las internacionales.

          A nivel económico, en el caso de las migraciones la abundancia de fuerza de trabajo en relación a otros factores productivos potenciaría la emigración debido a los bajos salarios de un trabajo superabundante. Por su parte, regiones con mucho capital o tierra en relación a la población activa disponible tenderían a generar unos ingresos más altos al trabajo y ser, por ello, atractivos como lugares de inmigración.

          Este sería el caso típico de Estados Unidos en el siglo XIX, con mucha tierra accesible y poca población, respecto de una Europa con poca tierra en relación a su población. Lo mismo ocurriría hoy entre las regiones más desarrolladas con mucho capital y relativamente pocos trabajadores respecto de muchas áreas menos desarrolladas que muestran la situación inversa.

          Enfoques migratorios a nivel micro-

          Los enfoques micro surgen de la necesidad de explicar las decisiones reales de los sujetos de las migraciones, es decir, de los migrantes mismos. El punto de partida de estas reflexiones es que realmente existe una decisión migratoria que debe ser explicado.

          La teoría económica ortodoxa enfoca este tema como si el emigrante fuese un inversor cualquiera, que hace una evaluación de costos y beneficios y elige, de acuerdo a ese cálculo y buscando maximizar sus beneficios, si emigrar o no. Se trata de un cálculo difícil de evaluar en términos exactos ya que implica una serie de incertidumbres y de costos que escasamente se dejan sopesar (dejar a la familia, a los conocidos, etc.).

          Contrapuesto a este punto de vista individualista ha surgido el así llamado paradigma de la nueva economía de la migración, en esta perspectiva se desplaza el foco de atención de la decisión individual a la del grupo humano que forma el entorno original del migrante (su familia nuclear o extendida, sus vecinos, su pueblo, etc.). Al mismo tiempo se pone el acento no sobre la maximización del beneficio sino sobre la minimización de los riesgos, que se logra al desplazar miembros de un grupo a diversos nichos económicos. Se trata, en resumen, de una decisión de migrar que atañe a un individuo pero que ha sido tomada y financiada colectivamente como parte de una estrategia de supervivencia de todo un grupo humano, lo que implica que el migrante lleva consigo y debe responder a una serie de compromisos y lealtades con su grupo de origen.

          A pesar de sus evidentes diferencias cabe destacar una similitud básica entre el enfoque micro de la economía ortodoxa y el de la nueva economía de la migración: ambos parten de la existencia de un cálculo racional como fundamento del hecho migratorio. En un caso realizado por un individuo que busca su máximo provecho y en el otro por un grupo que también lo busca.

          Enfoques migratorios a nivel meso-

           Parte de la creación de un capital social migratorio que se va acrecentando en la medida en que se fortalece la migración. Este capital social incluye desde recursos materiales para posibilitar la partida y la inserción en la nueva sociedad hasta contactos e información de importancia para el éxito del proyecto migratorio. Se trata de una perspectiva en que el esfuerzo y los elevados costos de los pioneros van formando un capital que hace más accesible la migración para otros, habitualmente con menos recursos o circunstancias menos favorables o afortunadas que las de los pioneros exitosos.

          El estudio de las redes migratorias incluye también aquellas que decididamente actúan fuera y en contra de la ley, habitualmente calificadas como mafias donde el así llamado tráfico con fines de explotación humana es una fuente de ganancias para algunos. También se debe incluir en este enfoque meso el estudio de lo que podríamos llamar la industria de la migración, que va desde las empresas de viajes de bajo costo, especializadas en el transporte de migrantes a empresas que dan créditos para posibilitar la migración o aquellas que posibilitan las comunicaciones o el envío de remesas. Todos estos son elementos esenciales de proyectos migratorios que sin ellos serían extremadamente difíciles y costosos.

La globalización y las migraciones actuales:

 

          El proceso de globalización contemporánea, iniciado luego de la Segunda Guerra Mundial estableció un sistema mundial de libre circulación de capitales, bienes y personas que impulsó tres grandes procesos migratorios:

  • De ejecutivos y empresarios desde y hacia todas partes del mundo ,
  • Fuga de cerebros, artistas y deportistas de los países más pobres hacia los más desarrollados
  • De trabajadores no calificados de los países pobres para emplearse en los puestos de trabajo infravalorados por las poblaciones nativas de los países ricos (empleo doméstico, recolección de basura, construcción, servicios de gastronomía, etc.).

          Simultáneamente, los flujos globales del capital y su efecto inmediato de creación-destrucción de empleo, según sea que entre o salga de ciertos países, promueve también  un flujo del trabajo siguiendo al capital. Este flujo del trabajo, expresado en forma de migraciones internacionales, se ve incrementado por las desigualdades sociales extremas generadas durante el proceso de globalización. Ello ha llevado a todos los países ricos a imponer crecientes restricciones a la inmigración de trabajadores no calificados (aunque continúan promoviendo la libre circulación de empresarios y científicos, así como la de capitales).

          De todos modos ninguna de las sociedades ricas puede prescindir de los inmigrantes porque amplios segmentos de los mercados de trabajo solo pueden emplear inmigrantes, ya que ni aun los más descalificados trabajadores nativos están dispuestos a desempeñar ciertos empleos. En las condiciones de la globalización, estas restricciones presionan aún más sobre la pobreza de las sociedades pobres, aumentando aún más la desigualdad en los países de origen, y además promueven, por un lado la trata de personas y por el otro la explotación de los trabajadores inmigrantes, reduciendo aún más los salarios de los empleos rechazados por los trabajadores nativos.

          De este modo, la globalización ha creado un círculo vicioso de circulación del capital, pobreza y emigración forzada, que las restricciones inmigratorias de los países ricos parecen incentivar aún más.

Reintegración socioeconómica:

          Existen una serie de retos estructurales y circunstanciales que pueden evitar la reintegración socioeconómica de los trabajadores migrantes y los refugiados. Algunos son inherentes a la experiencia de migración o de desplazamiento. Una estancia prolongada en el extranjero a menudo da lugar a que las personas que regresan a su país de origen tengan dificultades para encontrar oportunidades de empleo, fundamentalmente debido a la pérdida de contacto con redes anteriores en su país.

          Otros factores están relacionados con la capacidad del país para facilitar el proceso de reintegración. A menudo, los países que producen grandes poblaciones de migrantes o de refugiados no pueden apoyar su reintegración efectiva, fundamentalmente debido a la falta de capacidad institucional, así como de recursos humanos y financieros. Al regresar a su país, las personas que retornan tal vez no tengan acceso a información actualizada sobre los servicios de empleo y la situación actual en el mercado de trabajo. Como consecuencia, muchas se concentran en el empleo informal poco calificado o en sectores poco regulados.

          Debido al impacto de la pandemia de la COVID-19, muchos trabajadores migrantes han perdido sus empleos en el país de destino y han tenido que regresar a su país de origen, en algunos casos por la fuerza. El retorno imprevisto obliga a los migrantes a enfrentarse a situaciones en las que las oportunidades de acceso a empleos decentes pueden ser incluso más limitadas debido al confinamiento y a otras medidas de restricción, así como a la difícil situación económica en general, lo que da lugar a que tengan enormes dificultades para atender sus propias necesidades básicas y las de sus familias.

          En algunos casos, los trabajadores migrantes retornan a países que ya registran una elevada tasa de desempleo y en los que la actividad empresarial se ha interrumpido. La presión sobre los mercados de trabajo en las zonas de retorno con los trabajadores residentes podría aumentar la competencia y la tensión entre las comunidades. Si no es posible acceder a los empleos y a los medios de subsistencia en el lugar de retorno, entonces las personas que retornan tienden a migrar hacia las zonas urbanas en busca de oportunidades de empleo.

Datos sobre migración:

          En 2019 el número de migrantes internacionales (personas que residen en un país distinto al de nacimiento) alcanzó los 272 millones en todo el mundo De estos, 164 millones son trabajadores migrantes. Asimismo, se estima que hay 38 millones de niños migrantes Asia acoge alrededor de 31% de la población migrante internacional, mientras que el dato para el resto de los continentes se reparte así: Europa 30%; las Américas 26%; África 10%; y Oceanía, 3% (datos recogidos del Portal de Datos Mundiales sobre la Migración).

          El Centro Global de Análisis de Datos de Migración de la OIM es el encargado del Portal Global de Datos Migratorios, que se creó para garantizar que se presentan datos precisos sobre la migración. Se trata de una base de datos centralizada con acceso a estadísticas pertinentes y completas y con información fiable sobre datos de migración a nivel mundial. El sitio de referencia presenta datos de migración de diversas fuentes y pretende ayudar a los encargados de formular políticas, los funcionarios nacionales de estadística, los periodistas y al público en general, a navegar por el panorama cada vez más complejo de los datos sobre migración.

Acción Mundial:

          Los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes afectan a todos los Estados Miembros de la ONU, por lo que es necesario estrechar la cooperación entre ellos y establecer un reparto de responsabilidades.

          El 16 de septiembre 2016 la Asamblea General de la ONU acogió la Cumbre de la ONU sobre los Refugiados y los Migrantes con el fin de unir a los países en torno a un enfoque más humanitario y coordinado. De cara a esta Cumbre, el Secretario General preparó un informe titulado “En condiciones de seguridad y dignidad: respuesta a los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes.” Este texto cuenta con recomendaciones en materia de migración.

          Durante esta Cumbre, los Estados Miembros de las Naciones Unidas adoptaron un conjunto de compromisos, conocido como la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes, que expresa la voluntad política de los dirigentes mundiales de salvar vidas, proteger derechos y compartir la responsabilidad a escala mundial. Esta declaración reconoce la contribución positiva que hacen los migrantes al desarrollo sostenible y se compromete a proteger la seguridad, la dignidad y los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los migrantes, independientemente de su estatus migratorio.

          En la Declaración de Nueva York, los Estados Miembros acordaron cooperar en la elaboración de un Pacto mundial para una migración segura, ordenada y regular, que se aprobó en la conferencia intergubernamental sobre migración internacional en diciembre de 2018 en Marruecos. Este Pacto mundial cubre diversos temas, tales como el fortalecimiento de los derechos laborales de los trabajadores migrantes; la mejora de los datos sobre migración para elaborar políticas basadas en datos empíricos; o salvar vidas y establecer esfuerzos internacionales para los casos de migrantes desaparecidos, entre muchos otros asuntos.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM):

          Creada en 1951, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) es la principal organización intergubernamental en el ámbito de la migración y trabaja en estrecha colaboración con asociados gubernamentales, intergubernamentales y no gubernamentales. La labor de la OIM consiste en cerciorarse que la migración se gestiona de forma ordenada y humana; promover la cooperación internacional sobre cuestiones migratorias; ayudar a encontrar soluciones prácticas a los problemas migratorios, y ofrecer asistencia humanitaria a los migrantes que lo necesitan, ya se trate de refugiados, de personas desplazadas o desarraigadas. En 2016, la OIM llegó a un acuerdo con las Naciones Unidas para convertirse en una de agencia especializada de la Organización para promover la diversidad e inclusión de los migrantes en la sociedad, la OIM ha desarrollado la plataforma Soy migrante, donde se dan a conocer las historias personales de los refugiados y migrantes. El objetivo de esta plataforma es cuestionar los estereotipos contra los migrantes y las expresiones de odio en la política y la sociedad.

La situación de Venezuela:

          En el pasado, Venezuela ha acogido a miles de personas refugiadas de todas partes del mundo. Ahora, la cantidad de personas de Venezuela obligadas a abandonar sus hogares continúa aumentando, y un número significativo de ellas necesita protección internacional. Más de 4 millones de venezolanos y venezolanas salieron de su país hasta la fecha, según los datos de los gobiernos que los reciben, lo que representa una de las mayores crisis de desplazamiento en el mundo en tiempos recientes.

          Ha habido un aumento del 8 mil por ciento en el número de venezolanos y venezolanas que solicitaron la condición de refugiado en todo el mundo desde 2014, principalmente en las Américas. Muchos venezolanos y venezolanas que cumplirían con los criterios para ser reconocidos como refugiados no solicitan protección internacional a través de los procedimientos de asilo y, en cambio, optan por otras formas legales de estadía en los países anfitriones, que pueden ser más rápidas de obtener y permiten acceso al trabajo, la educación y los servicios sociales.

          Sin embargo, cientos de miles de venezolanos y venezolanas permanecen sin ningún tipo de documentación o permiso para permanecer regularmente en los países cercanos, y por lo tanto carecen de acceso formal a los derechos y servicios básicos. Esto los hace particularmente vulnerables a la explotación laboral y sexual, el tráfico de personas, la violencia, la discriminación y la xenofobia.

          La mayoría de los refugiados y migrantes de Venezuela que llegan a los países vecinos son familias con hijos, mujeres embarazadas, jóvenes profesionales, a menudo  obligados a tomar rutas irregulares para alcanzar la seguridad, pueden ser víctimas de traficantes, tratantes y grupos armados irregulares. Más y más familias llegan con recursos cada vez más escasos y tienen una necesidad inmediata de documentación, protección, albergue, alimentos y medicamentos. Los países y comunidades de acogida en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú y el sur del Caribe los han recibido con generosidad, pero están cada vez más sobrecargados y algunos están llegando a un punto de saturación.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR)-

          Establecida el 14 de diciembre de 1950 por la Asamblea General de las Naciones Unidas,  tiene el mandato de dirigir y coordinar la acción internacional para la protección de los refugiados a nivel mundial, se encuentra trabajando estrechamente con los gobiernos de los países de acogida y con socios estratégicos, en particular con la OIM, para responder con un enfoque coordinado y global a las necesidades de las personas refugiadas y migrantes de Venezuela. Concretamente, recopilando datos para comprender mejor las necesidades específicas de los venezolanos y venezolanas; apoyando a los Estados para mejorar las condiciones de recepción y coordinar el suministro de información y asistencia para satisfacer las necesidades básicas inmediatas de las personas venezolanas, incluido el alojamiento; y combatiendo la discriminación y la xenofobia a través de campañas de sensibilización.

          En particular, ha fortalecido su presencia a lo largo de las fronteras más importantes, para limitar en la medida de lo posible los riesgos, en particular con respecto al acceso al territorio, la trata y la explotación, y para identificar a las personas que pueden necesitar protección y servicios específicos, como niños y niñas no acompañados y separados, y mujeres embarazadas. ACNUR también brinda apoyo y orientación legal a las personas recién llegadas y distribuye agua potable, kits de higiene para niños, niñas y mujeres en las zonas fronterizas brindando asistencia en efectivo a los venezolanos y venezolanas más vulnerables.

          Además, ACNUR está apoyando los esfuerzos de registro de las solicitudes de asilo de venezolanos y venezolanas en los gobiernos de Aruba, Brasil, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Perú y Trinidad y Tobago, las cuales han incrementado notablemente en los últimos cuatro años.

          ACNUR complementa los esfuerzos de los gobiernos para brindar albergue de emergencia a las personas venezolanas recién llegadas en las fronteras y en las ciudades principales,  apoyando con la planeación de los sitios, proporcionando tiendas de campaña y artículos de emergencia, abriendo albergues temporales, centros de atención temporal.

          Para promover la integración de refugiados y migrantes en sus comunidades de acogida, ACNUR trabaja de cerca con las autoridades locales y el sector privado y promueve las actividades de capacitación vocacional para las personas venezolanas,   también apoya la reubicación de los refugiados y migrantes de Venezuela  donde existen más oportunidades de empleo y servicios. En un esfuerzo por frenar la xenofobia contra las personas venezolanas y promover la solidaridad, ACNUR, en coordinación con sus socios, ha lanzado diferentes campañas en Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá y Perú.

          La Plataforma de Coordinación Interagencial para la Situación de Venezuela,  liderada por ACNUR y OIM,  ha lanzado el Plan Regional de Respuesta para Refugiados y Migrantes de Venezuela (RMRP) el 14 de diciembre de 2018. El Plan, desarrollado en conjunto con unos 95 socios, tiene como objetivo priorizar las necesidades de más de 2,2 millones de personas refugiadas y migrantes de Venezuela, así como unas 500.000 personas de las comunidades de acogida. Es la primera iniciativa de este tipo en las Américas, constituyendo a la vez un plan estratégico y operativo, un modelo de coordinación, y un mecanismo de financiación para los venezolanos y venezolanas en movimiento.