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Abogado Fiscal, Derecho Tribuario, Impuestos

ABOGADOS FISCALES E IMPUESTOS TRIBUTARIOS

Abogados Fiscales: Un abogado fiscal es un experto en Derecho Financiero y Tributario que  conoce en profundidad todo lo relativo a impuestos, tasas, tributos y contribuciones, a los que está sujeto cada contribuyente, sea una empresa o un ciudadano, y cuenta con las herramientas para defender sus derechos ante los Órganos de Gestión  Tributaria Los abogados fiscales están especializados en Derecho Fiscal, por lo que conocen a la perfección todo lo relacionado con esta  vertiente, asesorando y representando a clientes en cuestiones fiscales, presentación de declaraciones de impuestos, etc., que se presentan comúnmente en asuntos tanto comerciales como familiares tales como herencias, jucios de divorcios, ventas, arrendamientos. Entre sus funciones están el asesoramiento continuo a sus clientes, ya sean empresas o personas físicas. Además de una planificación fiscal del patrimonio de las entidades y personas a las que representa, intervenir en procedimientos de recaudación, comprobación y gestión. O incluso administrar las leyes que estén relacionadas con este tipo de derecho.

Breve descripción del origen y evolución del Derecho Fiscal o Tributario:

 

            Desde las épocas antiguas, el ser humano se ha organizado en sociedades orquestadas por un poder central. Ese poder fue ocupado por el faraón, el rey, el sacerdote supremo o, más adelante, los señores feudales o la Iglesia Católica misma.

             En el Antiguo Egipto era obligatorio que la gente cancelara al faraón  un tributo,  cuyo incumplimiento era castigado ferozmente. Posteriormente, durante el Imperio Romano se empezó a tener constancia de los bienes que sus gobernados poseían, además de establecer órganos recaudadores y jurídicos. En la Edad Media  el pago del tributo  no  seguía un canon estipulado. Pagaba todo el mundo, incluso los que tenían los menos recursos. Y además de este pago, las personas que vivían en los dominios del Señor Feudal  tenían que prestar los servicios que este ordenara. Algunos de los impuestos  consistian en el  servicio para impartir justicia, de peaje, el diezmo (pagado a la Iglesia), entre otros.

            En el siglo XVII cuando el Reino Español tenía el control de sus territorios en América, también se cobraba una serie de impuestos. España determinó que las colonias solo podrían comerciar con la metrópoli, algo que limitó su capacidad de comercio y desarrollo económico. Entre los impuestos que las colonias debían pagar estaban el Quinto Real el  cual consistía en que un quinto del botín iba a parar a las Arcas del Rey Español. Lo demás se repartía entre el conquistador y los soldados que lo acompañaban. También se cancelaba  el impuesto de avería, para pagar los gastos de los barcos reales que escoltaban a las naves que salían o entraban en el reino. Era pagado por los dueños de las mercancías y se dio por finalizado en el siglo XVIII. El impuesto de almirantazgo  consistía en que los dueños de los buques y las mercancías, que entraban y salían de los puertos españoles, estaban obligados a pagar una cantidad por ello al  Almirante de Castilla. Esto también contaba en la carga y descarga.  

            Luego de la entrada a la modernidad y la construcción de las repúblicas democráticas, laicas y liberales de Occidente, el tributo pasó a manos del Estado, administrado por el gobierno de turno.

Principios Generales del Derecho Tributario:

  • Legalidad del tributo. Bajo la premisa nullum tributum sine lege, o sea, “no existe tributo sin ley”, este principio establece que los tributos sólo pueden ser dictaminados por un poder constituido legalmente, o sea, dotado de legitimidad y autorización explícita por parte del conjunto de la sociedad. Del mismo modo, establece que ningún tributo podrá establecerse de modo tal que violente en lo más mínimo la ley.
  • Obligatoriedad del tributo. Eeste principio dictamina que el tributo es una obligación, de la cual ningún ciudadano ordinario se encuentra exento, y no dependen de la voluntad de pago del individuo. En ese sentido, el deseo colectivo se impone sobre el individual, para garantizar el cumplimiento de la ley. Las excepciones a este principio estarán únicamente dispuestas en la propia ley que lo establece.
  • Justicia del tributo. Según este principio, todas las personas que integran la sociedad poseen la obligación de contribuir con el mantenimiento de la misma, mediante mediante el pago de estrategias tributarias que el Estado dictamine. Dicha contribución, sin embargo, debe darse de manera justa, tomando en cuenta sus ingresos y capacidades respectivas, de modo que la carga tributaria esté repartida de manera equitativa a lo largo de la sociedad.
  • Uniformidad del tributo. Amparado en la noción de igualdad jurídica, este principio permite cierta “desigualdad contributiva” que exija más aportes por razón de un mismo impuesto a quienes más ganan dentro de una sociedad.
  • Publicidad del tributo. Este principio establece, que la materia tributaria debe ser pública, o sea, no debe tener margen para secretos o para manejos privados, para minimizar los márgenes de corrupción y asegurar el cumplimiento de los principios anteriores.
  • Certeza del tributo. Según este principio, no basta con que la ley cree el tributo, sino que además deberá acompañarlo de todas las disposiciones necesarias para su regulación, control y puesta en práctica, asegurando así que exista la mayor certeza posible respecto al funcionamiento del mismo.
  • Economía de la recaudación. Si bien el Estado está en capacidad de crear y administrar los tributos, según este principio puede hacerlo únicamente con el fin de garantizar su propia existencia y mantenimiento, no con fines de enriquecimiento de ningún tipo. Por esa razón, no podrá exigir a los ciudadanos más que lo estrictamente necesario para continuar funcionando.

Fuentes del derecho fiscal o tributario:

 

            Las fuentes del derecho fiscal se limitan, generalmente, a lo establecido por la Doctrina,  a las disposiciones formales contempladas en: leyes, normas, decretos, tratados internacionales y la jurisprudencia. Todo ello dentro del marco jurídico que establece la Carta Magna o Constitución Nacional.

            La Doctrina  constituye una fuente real no formal del Derecho Fiscal, pues a ella corresponde desarrollar y precisar los conceptos contenidos en la ley.

 

            Se considera como fuentes formales del Derecho Fiscal a la ley, el reglamento, la  costumbre y los convenios internacionales. La ley es la fuente formal por excelencia, se define como la manifestación de voluntad del Estado, emitida por los órganos que les compete la tarea de desarrollar la actividad legislativa.  Los Reglamentos, como instrumentos para la ejecución de las leyes; para el ejercicio de las facultades que al Poder corresponden, y para la organización y funcionamiento de las administraciones del Estado, Los Convenios Internacionales  constituyen una fuente que ha adquirido mucha importancia  en la actualidad, ya que son los medios en virtud de los cuales dos o mas naciones determinan su competencia para el establecimiento y percepción de los tributos.

 

            La Jurisprudencia tiene gran importancia como fuente de Derecho, ya que la mayoría de las reformas e innovaciones que se introducen en nuestras leyes fiscales, ya sea, porque se detecten errores o se precisen conceptos, obedecen a sentencias que los órganos jurisdiccionales han emitido en una serie de casos análogos; la jurisprudencia, en realidad, no viene a ser formal, sino fuente real, de las leyes fiscales. Por ello, el estudio de las sentencias que en materia fiscal expiden nuestros tribunales, muchas veces nos explica el por qué de las reformas introducidas a las leyes tributarias; de ello deriva que la jurisprudencia tome una enorme importancia, pues ha sido la que ha venido evolucionando y caracterizando a la ley tributaria.

           

            En cuanto a La Costumbre  se ha dicho que es el uso implantado en una colectividad y considerado por ésta como jurídicamente obligatorio. Observamos, entonces, que en la costumbre concurren dos elementos, uno objetivo otro subjetivo; el primero consiste en el uso o práctica constante, el segundo en la idea de que el uso o práctica en cuestión es jurídicamente obligatorio. Su eficacia como fuente del Derecho Tributaria es muy discutida en virtud del principio nullum tributum sine lege,

Aptitudes que deben tener los Abogados Fiscales:

  • Conocimientos de economía. Se debe contar con conocimientos en esta área, ya que esto le permitirá tener un mayor control y entendimiento sobre las leyes que debe aplicar.
  • Conocimiento de las leyes. Al ser una rama derivada del derecho, el profesional debe estar familiarizado con las diferentes leyes existentes en el país en el que ejerza. Así como saber sobre las distintas reformas que se han hecho sobre las mismas a los fines de mantenerse informado para una mejor aplicación  y un mejor asesoramiento a los clientes.

Dónde pueden ejercer los Abogados Fiscales?       

            Como especialista en materia fiscal, el abogado fiscal podrá ejercer en despachos, en consultoras y en los departamentos fiscales y financieros de todo tipo de empresas, incluidas las del sector financiero y bancario. Como abogado fiscal los asuntos que tratará con más frecuencia serán los relativos a los impuestos (Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto Sobre la Renta (ISLR), etc.) que afecten a particulares o a empresas, incluidos los procedimientos judiciales que puedan surgir derivados de estas obligaciones tributarias frente a la Administración.

Además, un abogado fiscal puede ejercer como asesor tanto de personas naturales como jurídicas, a nivel nacional e internacional, y desde un despacho o desde firmas de auditoría y consultoría o bien ejercer su actividad como su propia cuenta.

            En el sector público  encontramos el área de Crédito Público y  Hacienda Pública,  también en el del Poder Legislativo, para las propuestas de leyes y sus reformas, igualmente en el área de Control Fiscal para las inspecciones, controles y fiscalizaciones de los bienes, gastos e ingresos del estado.

            En  el sector privado, trabajando en un bufete con otros abogados especializados en el área fiscal, o asesorando y representando a empresas y personas naturales. Igualmente en el área docente, impartiendo sus conocimientos a los alumnos de grado o máster, futuros abogados fiscales.

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Funciones de los Abogados Fiscales:

  • Asesoramiento y planificación fiscal. Esto debe realizarse dentro del marco legal del momento presente, de la normativa tributaria. Además de hacerlo buscando los intereses de sus clientes, es necesario una información constante a la que hay que incluir la asistencia frente a sus obligaciones tributarias, de este modo se hacen valer los derechos de las personas a las que representan frente a la Hacienda Pública.
  • Buscar las mejores soluciones. Para ello el representante legal debe hacer un análisis jurídico-tributario,  siempre dentro de los plazos establecidos.
  • Identificación de las responsabilidades tributarias. Si trabaja en el sector privado, a los fines de evitar el incumplimiento de obligaciones tributarias del cliente, que podrían traer como consecuencia sanciones legales a los clientes como multas o insolvencias; y si labora en el sector público en la aplicación de las sanciones legales a los infractores.
  • Facilitar un análisis bien detallado de la normativa tributaria y de la interpretación de ésta. Esto se aplica para empresas y para personas físicas.
  • Contrastar y gestionar el conocimiento y la información en lo concerniente a materia tributaria. Para ello se deben utilizar las bases de datos fiscales, además de otras herramientas diseñadas para ello.
  • Asesorar sobre los derechos aduaneros a partir de la normativa vigente, además de tener presente la regulación de los distintos regímenes con los que se rige la aduana.
  • Asesorar sobre los tributos que se deben pagar en las distintas circunstancias que se presenten.
  • Realizar una planificación fiscal en relación con la transmisión de bienes y los derechos de los clientes, además de la sucesión de las personas físicas y el patrimonio personal.

Abogados Inspecciones fiscales:

Es un proceso realizado por inspectores de tributo o de Hacienda que tiene como finalidad analizar y evaluar las bases tributarias y sus regímenes, a los fines de cotejarlas con las declaraciones y liquidaciones de los particulares, y cuyo resultado determinará si el sujeto está cumpliendo con los pagos de impuestos o por el contrario se encuentra sujeto en una causal de infracción. Para ello es recomendable el asesoramiento de los abogados fiscales, que nos ayudarán a entender este proceso, además de todo lo relacionado con el papeleo requerido legalmente.

Funciones de los inspectores fiscales:

  • Comprobar que las declaraciones presentadas por los tributarios son reales y exactas.
  • Verificar que se están cumpliendo los requisitos establecidos para la concesión y/o disfrute de un beneficio. Así como al acogerse a unos regímenes especiales.
  • Realizar las liquidaciones derivadas de las actuaciones de comprobación e investigación.
  • Informar a empresas y demás tributarios de las obligaciones que estos tienen para con la Administración y sus diferentes órganos.
  • Comprobar el valor de las rentas, bienes y productos del hecho imponible.
  • Comprobar las deudas tributarias que se han ingresado de declaraciones y otros tipos de documentos.

Clases y tipos de tributos:

Los tributos son  los impuestos, las tasas y las contribuciones.

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Un impuesto es un tributo que se exige al ciudadano sin ningún tipo de contraprestación. Algunos de los impuestos más importantes son el Impuesto Sobre la Renta (ISLR),  el Impuesto al Valor Agregado (IVA). En estos tipos de tributos, los estados no tienen ninguna obligación de revertir de forma directa el dinero recaudado. Es muy importante diferenciar entre impuestos directos e indirectos. Los impuestos directos son aquellos que gravan la riqueza de las personas. El impuesto de este tipo más importante es el Impuesto Sobre la la Renta (ISLR)). En cambio, los impuestos indirectos gravan el consumo y las transmisiones de bienes o derechos. Por ejemplo, Impuesto de Valor Agregado, (IVA), es el impuesto indirecto más importante.  En el caso del IVA, por mucho dinero que obtengas, si no consumes bienes o servicios no pagarás este impuesto.

            Las tasas son contribuciones económicas que hace el ciudadano y que sí que tienen una contraprestación directa. Por ejemplo, por concesión y legalización de documentos (autenticaciones, legalizaciones, etc.), por controles, fiscalizaciones, inspecciones oficiales (salubridad, pesas y medidas, etc.), por autorizaciones, concesiones y licencias (permisos de edificación, de conducir, de caza y pesca, etc.), por inscripción de los registros públicos (registro civil, automotor, etc). Se afirma que dentro de los elementos caracterizantes de la tasa se halla la circunstancia de que “el producto de la recaudación sea exclusivamente destinado al servicio respectivo”.

            Las contribuciones especiales son tributos que paga el usuario al Estado por el beneficio que va a obtener en un futuro. Un ejemplo sería la inversión de un ayuntamiento para la ampliación de una estación de metro en una zona determinada. La inversión para esta estación por parte del ayuntamiento, repercute al ciudadano directamente por el aumento de valor del metro cuadrado de las viviendas cercanas. En este caso, podría aplicarse una contribución especial.

 el pago de una matrícula de una universidad. Una contribución especial sería el alumbrado y asfaltado de la calle que puede generar un aumento del valor de los pisos.